miércoles, 6 de julio de 2011

CLASES DE BARRERAS--Guy Kawasaki

Al inicio de la revolución cinco clases de barreras impiden la adopción de un producto: la ignorancia, la inercia, la complejidad, la canalización y el precio.

Ignorancia. Reducir la ignorancia significa lograr que la gente tome conciencia de un producto o servicio nuevos. E1 mundo no llamará a tu puerta si ignora que has construido un producto más eficaz.

Inercia. En general se trata de la barrera más desafiante y frustrante. Surge cuando los consumidores saben que existe una solución más eficaz, pero no la adoptan. Resulta demo­ledor enterarte directamente de que a la mayor parte del mundo le da lo mismo que exista un producto más eficaz.

Complejidad. La barrera de la complejidad radica en la di­ficultad de instalar o utilizar el producto. Si la gente no consi­gue usarlo fácilmente caerás en el abismo por mucho que los usuarios más esforzados, dedicados y técnicamente prepara­dos lo hayan aprobado. Por muy revolucionario que sea, tu producto fracasará si montarlo exige una jornada completa o un doctorado.

Canales de distribución. Tu producto fracasa si no hay dónde comprarlo. La resistencia de los canales de distribu­ción a vender y a apoyar tu producto puede resultar letal. Esta situación exige revisar el viejo canal, lo que habitualmente re­sulta difícil por su marcada preferencia por el estado de cosas. En ocasiones resulta más sencillo crear un nuevo canal.

Precio. Se trata de la palabra que más atemoriza a los re­volucionarios. Por un lado, debes obtener tanto dinero como sea posible de los cuales se apresuran a adoptar tu producto por­que son los que obtienen el máximo valor. También necesitas dinero para mantener la agitación. Por otro lado, si el precio no tiene en cuenta a los que adoptan tu producto desde el primer momento, jamás te aproximas al abismo..., no hablemos ya de cruzarlo.  Por ejemplo, una ratonera de 99 dólares no puede tener éxito.

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