Diferencias entre un Empresario y un Inversor:
Dado que caminaremos en una delgada línea entre ambos conceptos, es importante
realizar algunas consideraciones sobre el particular.
Recuerde siempre que:
· Un empresario gana el dinero con su TRABAJO.
· Un inversor gana el dinero con su DINERO.
Desde ya que no tiene nada de malo ser empresario –todo lo contrario-, pero, ocurre
que al principio y en más de una ocasión vamos a actuar como “autoempleados” o
como “empresarios” aunque en realidad estamos buscando ser “inversores” y esto nos
puede llevar a cometer algunos errores que trataremos de explicar a continuación.
1.- Los riesgos de ser Empresario:
Por cada glamoroso empresario que ve a su alrededor otros NUEVE (9) que lo
intentaron quedaron en el camino.
Tendemos a ver el exitoso y no atendemos a los otros nueve que fallaron.
Las estadísticas indican que el 60% de los nuevos emprendimientos fracasan en el
primer año, el 80% ya no existe más en el tercero y hacia el quinto año el 90% ha
colgado los guantes en el armario.
Como inversor el 1% de los que lo intenten serán MUY EXITOSOS, un 9% adicional
será EXITOSO, otro 20% será RAZONABLEMENTE EXITOSO, un 30% será
REGULAR, un 20% terminará “empatado” y el resto (el 20% final) perderá todo.
· Como puede ver los porcentajes de éxito son mayores para los inversores que
para los empresarios !!
Esto se explica por varias cosas, pero una de las principales es la siguiente:
2.- El Empresario “entra”, el Inversor “entra y sale”:
La mentalidad del empresario es similar a la de un suicida o, para ser más suaves
digamos a la del “Capitán de un buque”. Una vez que ha dado forma a su idea y lanza
su proyecto tiene que acompañarlo hasta el éxito o el fracaso final.
Como el Capitán del buque –para usar el ejemplo suave- gozará de los aplausos al
llegar al puerto o se hundirá con la nave en caso que algo salga mal.
Todas sus energías tienen que dirigirse al proyecto y al modo de potenciarlo, no hay
lugar a errores ni a renuncias.
· Por el contrario, los inversores piensan en COMO SALIR antes de DECIDIR
ENTRAR en un negocio.
No vamos a profundizar en esto entonces ya que lo estudiará a fondo
luego.
Sin embargo, en muchos puntos las inversiones de estos primeros momentos se
confunden con la actividad empresaria, sobre todo aquellas basadas en el modelo de
“Diferencial de Precio” (Ver Modelos en el IT-55).
· Si Usted opera en el segmento de los automóviles o de los inmuebles,
comprando y vendiendo con utilidad... es un “inversor” o es un “autoempleado” o
es un “empresario” ?
Puede que en algunos casos la línea sea delgada, pero la principal diferencia estará en
dos puntos:
a) Usted no estará ganando dinero para vivir –como haría en este caso un
empresario o un autoempleado-, sino cumpliendo METAS FINANCIERAS de su
“Fondo de Inversión” para incrementar su capital y seguir subiendo en el nivel
de negocios que realizará.
b) Como su objetivo final no es “comprar y vender” –autos, casas o trombones-
sino generar ingresos pasivos que superen sus gastos, estas actividades no
constituyen su objetivo final sino sólo una etapa en su ascenso.
De todos modos –y fundamentalmente al principio- ciertos modelos de inversión se
asemejarán a una actividad de autoempleo o empresaria. Que esto NO lo confunda,
por la causa que explicamos a continuación.
3.- Maximización de las Utilidades:
Si bien el UNO POR MIL de los empresarios llega a niveles superiores en sus ingresos
(las súper-estrellas) y el CINCO POR CIENTO logra niveles de prosperidad en plazos
razonables, el resto ocupa toda una vida en cumplir sus objetivos.
Esto se debe a que la actividad empresaria tiene ciclos y mesetas y el empresario –
atado a la empresa- tiene que vivir TODOS ELLOS sin poder aprovechar sólo los
buenos y rechazar los malos.
Por el contrario, el inversor está en condiciones óptimas para “maximizar” sus
utilidades, entrando a los negocios en el momento de mayores ganancias y saliendo de
ellos cuando la renta buscada ha sido lograda.
· Por eso es que los inversores acumulan capital ANTES que los empresarios.
Imagine por un instante al empresario como un marido y al inversor como un (o una)
play boy/play girl.
El empresario vive gratos momentos al lado de su pareja (la empresa), pero
también le toca soportar sus enojos, el llanto de los chicos, los problemas
domésticos, que engorde o pierda el pelo, que la fogocidad sexual de los
primeros momentos se vaya diluyendo...
El inversor/a siempre está de novio/a y busca la chica más bonita (cada
inversión en concreto). Disfruta los mejores momentos de la relación y luego
sigue en busca de la próxima/o.
Este ejemplo explica la diferencia entre un modo de hacer negocios y el otro... el
inversor casi siempre se lleva la guinda que está en la punta del helado y no tiene que
quedarse a lavar los platos y levantar la mesa cuando la cena terminó. Al empresario le
toca construir la casa, aprovisionar la heladera, invitarlo a la comida, alimentarlo y
limpiar todo lo que Usted deje sucio.
Esto no se debe a la “magia” sino a un proceso natural en la vida de las empresas y
que tiene que ver con los ciclos económicos generales de la economía (una
empresa está abierta SIEMPRE, no puede cerrar los años malos) y con los ciclos
propios de crecimiento.
Hay momentos en que una empresa CRECE y GANA MUCHO DINERO, pero, su
propio crecimiento la obliga a realizar inversiones importantes para poder seguir
creciendo. Los años que siguen a las grandes inversiones –que deben ser amortizadas
o devueltas- bajan las utilidades. Y esto sin contar los momentos cruciales en que hay
que cambiar la estructura, incorporar gerencia profesional y otra decena de “momentos
de crisis” que le toca vivir a las empresas.
El empresario, además de estar atado física, económica y psicológicamente a su
proyecto o empresa, le entrega a ésta otro activo sumamente valioso: SU TIEMPO.
Aunque pasen por sus manos cien negocios formidables, si no están vinculados a su
actividad, en la mayoría de los casos no podrá aprovecharlos porque lo distraerían de
sus objetivos y problemas específicos.
Es más... si al competidor le VA MEJOR, el empresario no puede invertir allí !!... tiene
que seguir bregando con su propia empresa.
En vez de poder poner su dinero en la empresa del competidor que gana más dinero,
para poder enfrentarlo tendrá que invertir más y más en su propia empresa –incluso
soportando las pérdidas-
Mientras que el Inversor puede cambiar de mercados, invertir en varias empresas
de un mismo segmento, bajar o subir su nivel de inversiones, invertir en el extrajero
cuando la situación nacional no es buena y, con todo el tiempo del mundo,
analizar a fondo los negocios en los que va a invertir –mientras que el empresario
tiene que enfrentarse a los problemas y crisis, vengan como vengan-
· Entiende ahora POR QUE un inversor tiene muchas más posibilidades de
ganar dinero que un empresario ?
Pero, de los empresarios habrá que tomar muchas virtudes: capacidad de
negociación, liderazgo, foco, trabajo, constancia y templanza.
Diferencias entre un Prestamista y un Inversor:
El otro rol que puede prestarse a confusiones es el del prestamista.
Tanto hablar de tasas de interés, ROI, salidas y entradas, puede llevar a confundir los
roles.
Tenga presente que:
· El prestamista ALQUILA DINERO
· El inversor CREA RIQUEZA
Si bien a veces la diferencia puede ser sutil, el prestamista da dinero a cambio de un
precio (el interés) y pide garantias de devolución. Si no le devuelven su dinero, ejecuta
las garantias.
Por el contrario el inversor CORRE RIESGOS y APORTA CAPITAL para la generación
de más riquezas. Lo que obtiene no es un PRECIO por su dinero, sino una UTILIDAD
por haber creado más riquezas.
Convengamos que los préstamos son una parte esencial de la actividad económica y
que en definitiva vender dinero no es tan diferente a vender trigo, acero, petróleo o
minutos de telefonía celular.
El señor que vende petróleo quiere que se lo paguen (y no le interesa si su proyecto
triunfó o fracasó) y el señor que vende dinero quiere que se lo paguen (y no le interesa
si su proyecto fue bueno o malo).
Pero, la actividad del prestamista está signada por dos problemas que el inversor no
tiene:
a) Al tener que GARANTIZAR su crédito –ese es su modelo de negocios- el
prestamista está privado de participar en negocios formidables pero que no
contaban con las garantias suficientes al principio. El prestamista no gusta del
riesgo, quiere seguridades.
b) Al tener que establecer un PRECIO (interés), por alto que sea el mismo,
siempre está limitado al valor fijado... el inversor no tiene techo en la ganancia
que puede obtener ya que participa del mismo negocio.
Es mucho más riesgosa la actividad de un inversor... también es mucho más apreciada,
reconocida y emocionante.
Es posible que alguna de las inversiones que realice tengan un formato de, pero el
objetivo será siempre CREAR RIQUEZA.
Mientras más riqueza sea capaz de crear, más ganará.
Mientras más riqueza sea capaz de crear, estará dejando un mundo mejor al que
encontró.
En el fondo un inversor cumple sus metas ayudando a que otros cumplan las suyas !!
De todos modos, de los prestamistas también habrá que tomar virtudes tales como: un
profundo conocimiento del valor del dinero y la capacidad de analizar, evaluar y
manejar riesgos.
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